Ante una encomienda de días pasados para generar procesos internos para un cliente, recordé lo aprendido años atrás, respecto aquello de que el LIBRO DE OBRA bien utilizado es una herramienta eficaz y eficiente en el complejo desarrollo de una obra en construcción. Algunas sugerencias que creo que a todos los profesionales arquitectos que asumen la difícil tarea de dirigir obras podrán utilizar:
1.- Si bien el libro de obra no es obligatorio en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, es una práctica sumamente recomendable, para tener la foto exacta de lo que sucede en una obra, dado que la memoria puede jugar una mala pasada con el transcurso del tiempo y las cotidianas cuestiones que requieren resolución.
2.- Como no resulta obligatorio, existe una absoluta libertad de formas. Puede ser físico o generarse de modo virtual. Puede contener no sólo diagramas, croquis y detalles técnicos, también fotografías o incluso videos de situaciones que merezcan ser relevadas. Recomiendo que se genere por triplicado y debidamente foliado. Cada Orden de Servicio o Nota de Pedido que se imparta firmada por el destinatario, y extrayéndose la copia correspondiente para que quede en su poder. También es de uso y costumbre que el libro de obra permanezca en la misma y sea custodiado por el Director de Obras o la persona que el designe en obras.
3.- Siempre que como Director de Obras emita una Orden de Servicio en el libro, recomiendo se utilice un lenguaje claro, preciso y se estipulen plazos y apercibimientos hacia el contratista al que se dirija la misma. No olvide fechar la Orden que emita y firmarla.
4.- Aproveche el libro para dejar constancia mediante actas del estado de muros linderos, fincas linderas, reclamos de vecinos, obras precarias o clandestinas que pueda verificar luego de finalizadas las criticas etapas de demolición y excavación. Incorpore fotografías, actas que reciba del GCBA, notas de reclamos de vecinos, etc.
5.- Gestione a través del libro la constancia de lo que se resuelva en reuniones de coordinación de trabajos y tareas con gremios y proveedores. Haga firmar dichas actas por todos los presentes.
6.- Labre las actas de recepciones provisorias y definitivas en el libro, y de resultar posible adjunte a las mismas copias de las garantías de productos, instalaciones, etc. Cuando la parte de la obra que se reciba lo sea en carácter provisorio, enliste, numere y fotografié las cuestiones que el contratista deba corregir/rehacer/o finalizar. Fije plazos razonables para el cumplimiento.
7.- Cuando determine, que algún material deba ser testeado o sometido a algún tipo de prueba, adjunte los resultados de tales pruebas al libro y determine con precisión que sucede con las tareas en obra mientras se lleven a cabo las pruebas.
8.- Si bien en materia de seguridad e higiene en obras, usted cuenta con un técnico responsable de la obra, obre conforme su conocimiento técnico y utilice el libro para hacer cumplir de modo permanente y adecuado en las obras y hacia terceros los reglamentos pertinentes en la materia, lo cuál le evitará futuros dolores de cabeza.
9.- Dado que usted no se encuentra de modo permanente en obras, utilice realmente el libro para impartir ordenes, dar directivas, corregir defectos y desperfectos, mandar a suspender tareas, rehacerlas, exigir cumplimiento de plazos y cronogramas y asegúrese de que las Ordenes de Servicio por usted impartidas sean recibidas y firmadas por el contratista de obras. Es la extensión de su mano profesional, como sostenía el prestigioso especialista en la materia, Dr.Daniel E. Butlow.
10.- Proceda también a firmar y responder las Notas de Pedido que el contratista genere poniendo su mayor empeño en brindar respuestas conforme su conocimiento y criterio profesional.
Reitero, aunque no resulte obligatorio sugiero que si va a emprender una obra privada
utilice un libro de obra como herramienta que le permita a usted en el futuro cubrir su responsabilidad profesional, frente a su comitente y a terceros, teniendo una prueba real y fidedigna del proceso de ejecución de la obra y el alcance de sus labores como Director de Obras. Recuerde que usted no sólo es los ojos del comitente en la obra, sino también resulta su guardián y por ello responsable civil de lo que allí suceda.
Dra Natalia Sánchez Lunghi